Carlos B.M.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Historias.

Hay muchas historias que contar. Sí, muchas. Todos y cada uno de nosotros guardamos en la cabeza sucesos, vivencias, anécdotas que, por el paso del tiempo se han ido aletargando y se encuentran a la espera de una chispa, algo parecido al rayo de luz que por la mañana entra por la ventana y nos despierta. Una chispa, digo, que hará que se active y nos traiga a la memoria historias y vivencias que creíamos haber olvidado.

Con el paso del tiempo he comprobado que soy rico en estas vivencias y quizás debido a que no voy como antiguamente a mi pueblo recuerdo muchísimas cosas que allí he vivido. "Mi Pueblo, Navarrevisca", y cada vez que lo nombro me llena un sentimiento excitante. Quizás sea orgullo, pero lo que está claro es que no pasa un día sin que mi mente esté allí, bien sea porque estoy organizando alguna ruta para la página web, bien porque pienso en la familia que allí se encuentra.

Como digo, tengo muchas historias que contar y poco a poco espero ir anotándolas para que cuando mi memoria empiece a fallar volver a leerlas y al hacerlo las recuerde y disfrute como antes..., como ahora.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Navarrevisca: fuiste en un tiempo el mejor sitio para jugar, para aprender a nadar, para aprender a montar en bici, para salir por 1ª vez a la disco y beber mi primera copa y fumar mi primer cigarrillo, para pasar las fiestas, para perderse hasta la hora de comer o cenar. Visitar a tus abuelos y tíos estaba en la agenda diaria (una visita rápida, a veces, que me esperan mis primos y mis amigos). Fuiste el mejor sitio para enamorarse y sentir el desamor...Fuiste una olvidada durante algunos años pero siempre latente en nuestro corazón, por eso volví...porque no hay día que no recuerde algo que viví allí, y espero recordar (y si no que me lo cuenten) lo que vivo y lo que viviré en ti.