Carlos B.M.

lunes, 18 de agosto de 2008

Maldita montaña.


Hace pocos días oíamos la noticia de una desgracia para el montañismo subiendo un ochomil.

Los que amamos la montaña y nos gusta patear por ella sabemos lo traicionera que puede llegar a ser cuano hay mal tiempo, e incluso haciendo bueno pueden cambiar las condiciones en muy poco tiempo.

El pasado martes hicimos el recorrido de la ruta 4 y pasamos por los llanos de Montalbán junto al lugar donde encontraron muerto hace 50 años a Princiano Hernández, víctima del rayo de una tormenta.

Si os animáis a hacer este recorrido entenderéis porqué hubo personas que pasaron cerca cuando amainó y no se percataron de que allí, tirado en el suelo, se encontraba su cuerpo.

Para él, para los que cayeron en el K2 y para tantos y tantos que por trabajo, obligación o simplemente por afición han dejado su vida en la montaña vaya este humilde recordatorio.

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